Editorial Nº46 – “Ahora entiendo”

Mi columna dominical pretende ser realidad (o no) y ficción (o no) semana tras semana. Una mezcla de temperaturas. Es la forma que encuentro para mostrarles que lo importante es lo que pasa entre foto y foto.

Buscaré aquí un guiño que vaya bocetando el propio sistema de creencias de una persona normal, que intenta un balance para que la vida tenga sentido todo el tiempo. Salud!

FRÍO Y CALOR

Ahora entiendo.
Todos los santos días después de almuerzo el tipo estaba sentado en la misma silla, del mismo comedor, a la misma hora, con la misma pila de libros en frente, el mismo block de notas en blanco que llenaba de apuntes. 

El mismo rayo del sol por la misma ventana, si es que no llovía. 
Como no se aburria? Como nada lo alteraba? 
Solo estaba ahi con las hojas, el libro, su birome bic. Las fotocopias de la UBA.
Ese almohadón tan finito en esa silla tan recta. 
Imposible de aguantar para mi, solo verlo, me acuerdo que lo miraba cuando pasaba setenta veces por ese rincón de casa.

Así estuvo, durante años y años. 

Lo único que cambiaba es que los libros, en papel en ese entonces, eran cada vez más gruesos. 

Lo miraba llegar de la facultad, almorzar, y sentarse en esa silla, y sabía que empezaba ese ritual -militar- para mi.  Pero habiendo entendido hoy, todo ese ritual era de cuidado y extra amor para él. 

Aunque el ni lo sabía, ni se lo planteaba, ni lo pensaba de esa manera.

Porque lo conozco de memoria.
Es mi hermano más grande. El tiene 44, yo 43. Y lo amo.

Matías no se tomaba lista pero se daba el presente cada bendito día. Pura fidelidad consigo.
Ahhhhh.
Matías estaba en su elemento.
Qué maravilla a esa edad.

Yo, que comparado a él era tan dispersa. 
Creativa, lectora, escritora, qué se yo.
Las poesías, bajaba las letras de las canciones a mano, escribía cartas para que mis papas no discutieran, armaba cajas y cajas con recortes de revistas y escritos que por ahí tengo.
Hoy se llaman clipboards o inspiration boards, yo armaba folios y folios. 
Gastaba fortunas en revistas. 

Necesitaba yo estudiar mucho más temprano, al alba, a esa hora en la que Matias estudiaba yo ya no me podía concentrar. Además, estudiaba la noche anterior siempre. No podía organizar ni un final. Mis amigas lo saben. 
Desastroso lo mio. Le tenia pánico a los orales. 

Insólito, un dia por arte de magia el pánico se me fue. 

De verdad que fue mágico. O la práctica en lo laboral, en realidad.
 Trabajé siempre y desde muy chica.
Rendía muy bien bajo presión. 
Alerta el autoboicot.
Me lucía pero terminaba enrollada del agotamiento.
Todo a último momento estudiaba y hacía. 

Una jefa una vez me lo dijo y en su momento me enojó, pero cuanta razón tenia: “metés unos goles de casualidad Lala, y surfeás unas olas, que no se pueden creer.  Si los planearas a los goles, o si vinieras venir las olas,  -a veces aunque sea- serias increíble”. 

Pienso que a veces el futbol 
o el surf son así…
Y que mucho de esta creatividad ha sido mi elemento.
Será?

Pensé que el tipo, Matías, tenía método, orden, que cómo podía ser..que cosa admirable esa prolijidad para hacer todos los santos dias eso asi, perfecto de la misma manera.
Tiqui.
Tiqui.
Tiqui.

El tipo se estaba llenando.
El tipo estaba en su elemento.
El tipo, en realidad, estaba amando.

Nuestra nota de hoy habla de la molécula de la motivación, aquella que cuando te perdés por completo te hace abstraer del tiempo y te dejás llevar por lo que estas haciendo. 

“Cuando una persona está en su elemento supera los desafíos a medida que va creando, y cada vez que lo logra activa el centro de recompensa del cerebro, que descarga una pequeña dosis de dopamina. A veces la persona no se da ni cuenta que esta feliz, pero el centro de recompensa y la dopamina la están estimulando a seguir haciendo lo que esta haciendo” explica Carson una Psicóloga de Harvard citada en nuestra nota hoy. 

La dopamina es la que da esa energía que despierta y mantiene elevada la concentración y la motivación. Y además como dice Dolores Cardona de @neomenteok, se necesita que interactúen el talamo con la corteza prefrontal que tiene funciones fundamentales: ejecutivas.

Como dicen los norteamericanos y es un concepto que yo valoro mucho, para estar en el elemento, también hay que “show up”: presentarse, hacerlo, amarlo, ejecutarlo. 

A veces, como he dicho en otras de mis editoriales, simplemente, hay que hacer lo que hay que hacer.

Matías está en su elemento hoy. 
Encontró aquello en lo que es bueno y aquello que disfruta hacer. 
Y le ha puesto y pone una disciplina rigurosa. Porque le pone amor, sin saberlo.

Lala esta en su elemento hoy escribiendo, investigando, entendiendo y ayudando a otros en la salud de la mente.

La parte de la hermana babosa claramente se me pasó, no escribo desde ahi, escribo desde la hermana que ha entendido a su hermano el estudioso, que en realidad, estaba amando.

Hay una nota que dio Infobae hace un tiempo acerca de un caso muy famoso en el Hospital de Niños Lucile Packard de Stanford, Palo Alto, de como Matías Bruzoni fue el encargado de separar a Erika Sandoval de Eva Sandoval, un milagro que hizo que un par de siamesas latinas se convirtieran en dos personas independientes y sanas.

Salud!

L.-

Link a la nota por si quieren más buenas nuevas: https://www.infobae.com/salud/2016/12/10/el-cirujano-argentino-que-obro-en-el-milagro-de-las-siamesas-latinas/

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