El método

Las 5 herramientas de Phil Stutz.

Phil Stutz es un terapeuta neoyorquino de 73 años. Es el protagonista del documental Stutz que puede verse en Netflix, dirigido por el actor Jonah Hill, que es su paciente. A través de la historia personal de Stutz, que es la de cualquier ser humano, Hill expone “el método” de Stutz para atravesar el camino de la vida. 

“Sufrimiento, incertidumbre y trabajo constante. No importa lo exitoso que seas, nadie está libre de estos tres principios. Nadie”, explica Stutz en una entrevista a Esquire. “La felicidad no es un logro. La felicidad es un proceso.”

Porque, para Stutz, no importa cuán exitoso seas en tu vida, siempre se colará el villano de la historia, la “Parte X”, esa fuerza oscura que vive dentro de nosotros y que nos hace sentir mal aunque todo vaya bien. Para Stutz, no se trata de vencer a X, porque no se puede. Lo que tenemos que hacer es aprender a vivir con X, amar el proceso de lucha y fortalecernos para hacerle frente cada vez que aparezca. 

La clave es trabajar en la “pirámide de la fuerza vital”, que tiene tres niveles: el cuerpo, las personas (relaciones) y uno mismo (nuestra relación con nuestros deseos y nuestro inconsciente). El cuerpo está en la base de la pirámide de Stutz y se refiere a la salud física, que se logra mediante la alimentación adecuada, el descanso suficiente y el ejercicio habitual. En el segundo piso están las relaciones con otros, porque el contacto social es vital para la salud emocional. En el tercer nivel Stutz ubica al vínculo con uno mismo, con nuestras aspiraciones y con aquello que ni siquiera sabemos que queremos. 

Reconocer nuestra vulnerabilidad y poner el foco en nuestro desarrollo personal es, para Stutz, la forma de aceptar y manejar los desafíos de la vida. 

“Imaginate que tu mente es como una televisión recién comprada, flat-screen, genial. Te apurás a sacarla de la caja, pero no prende. Algo en la instalación eléctrica está fallando. Pero no podés cambiar la instalación, la tenés que arreglarla por tus propios medios. Y peor todavía: la televisión va a seguir fallando, y vas a tener que arreglarla todos los días de tu vida. La conexión en tu mente no es eléctrica, es una conexión a fuerzas superiores. Las herramientas ayudan a arreglar esta conexión, es por eso que funcionan. Pero el trabajo no dura, se va a romper otra vez, y otra, y otra. Es por esto que usar las herramientas se vuelva una tarea sin final.”

“Para ayudarte a devenir un creador, el método tiene que hacer algo más que proponerte ideas. Tiene que despertar fuerzas superiores dentro tuyo. Para mantener vitales esas fuerzas, vas a tener que usar las herramientas por el resto de tu vida. Este es nuestro objetivo final: que establezcas una relación duradera con las fuerzas superiores.” 

Las 5 herramientas

1. La inversión del deseo

Todos procuramos evitar aquello que nos hace sufrir. Es una reacción natural, pero tal vez limita nuestro potencial. La primera herramienta que Stutz propone es atravesar la incomodidad del deseo. En vez de ocultar la cabeza abajo de la almohada, disciplinarnos para sentir emoción en lugar de miedo ante los desafíos que nos presenta la vida. Invertir el deseo te conecta con un impulso hacia adelante que se traduce en una inyección de energía y esperanza. 

Esta herramienta funciona así: 

A. Concentrate en el dolor que evitás. Se aparece frente a vos en forma de nube. Gritás pidiendo que venga, exigís el dolor, lo deseás a pesar de lo que te provoca. 

B. Gritás en silencio: “Amo el dolor”. Entrás en el dolor hasta fundirte con él.

C. Te liberás. Sentís que la nube te escupe y se cierra a tus espaldas. Interiormente decís: “El dolor me libera”. Al salir de la nube, te sentís impulsado hacia nuevos dominios de luz pura.

2. El amor activo

Cuando alguien hace algo que te enoja, te puede pasar que te quedás enredado en un loop mental de odio y deseos de venganza. Stutz lo llama “laberinto” y es tan atrapante que es capaz de poner en suspenso otros aspectos gratificantes de tu vida. Esta herramienta propone sustituir el odio por amor: cambiar los pensamientos oscuros por un haz de amor envolviendo a esa persona. Ser capaz de deponer el resentimiento te pone automáticamente en el camino de la aceptación y la entrega sin reservas.

La herramienta funciona así:

A. Concentración: sentís que tu corazón se ensancha hasta abarcar todo un mundo de amor. Al recuperar su tamaño normal, todo ese amor se concentra en tu pecho.

B. Transmisión: te concentrás en la otra persona y le mandás todo el amor que hay en tu corazón.

C. Penetración: sentís cómo entra el amor entra en la otra persona. A continuación, si lográs relajarte, vas a sentir cómo todo ese amor te vuelve.

3. La autoridad interior

La sombra es ese lado oscuro que todos tenemos y que a veces nos domina. Es nuestra inseguridad, la cifra de todos nuestros aspectos negativos. A menudo la disfrazamos, pero nos asalta en los momentos menos pensados. Para Stultz, esta herramienta se trata justamente de lo contrario: de acusar recibo de nuestra sombra, de darle forma, envisionarla, de hacerle un lugar. Limitar su área de acción nos va a dejar margen para expresarnos, y esto nos devuelve la fuerza. Esta herramienta es recomendable para los momentos de bloqueo, cuando te paralizás y no encontrás la forma de hablar con naturalidad.

Es así:

A. Estás ante el público y ves tu sombra a un lado, observándote. En lugar de hacer foco en el público, movés toda tu atención a la sombra. Ahora vos y tu Sombra son una unidad.

B. La Sombra y vos se dirigen juntas al público: “Escuchen lo que voy a decir.” Es una orden.

4. El flujo de gratitud

Es una herramienta poderosa contra el pesimismo. Los pensamientos negativos contaminan nuestro campo de acción de múltiples maneras. Contra este flujo de energía negativa, Stutz propone brevar en la gratitud. Está científicamente comprobado que la gratitud nos pone de buen humor, pero Stutz la lleva a otro nivel: se trata de privilegiar las cosas lindas de la vida, de conectar con la fuente de todo lo que está bien. 

¿Cómo?

A. Empezás por enumerar para adentro, en silencio, cosas concretas de tu vida que agradezcas, sobre todo las que normalmente das por sentadas. También podés incluir cosas malas de las que venís zafando. Hacelo despacio, para sentir a fondo la gratitud que despierta cada cosa. No recurras a la misma lista cada vez que uses la herramienta. Deberías hacer cierto esfuerzo por buscar ideas nuevas.

B. Al cabo de unos treinta segundos, dejá de pensar y centrate en la sensación física de gratitud. Sentirás que sale directamente de tu corazón. Esta energía es el Flujo de Gratitud.

C. Cuando esta energía emane de tu corazón, se te suavizará y se te abrirá el pecho, estado en el que sentirás que se aproxima una presencia abrumadora, llena del poder de la entrega infinita. Es la conexión con la Fuente.

5. El riesgo

Como cierre de su set de herramientas, Stutz hace un llamado a la fuerza de voluntad. Porque estas tácticas no se aplican solas: es preciso identificar cada momento y accionar la que corresponde. El método de Stutz es un ejercicio de todos los días, aún cuando nos sintamos felices. El riesgo es desistir.

Cómo funciona: 

A. Te ves a vos mismo en tu lecho de muerte. Este yo más viejo, al que ya se le ha acabado el tiempo, te grita que no desperdicies el presente. Sentís un miedo profundo y oculto de haber dilapidado tu vida, que crea un deseo urgente de usar la herramienta básica que necesites en ese momento.

B. La tendencia a desistir no se puede vencer pensando. Hace falta una fuerza superior. Nosotros la llamamos “fuerza de voluntad” y es la única fuerza superior que tienes que crear tú mismo; el papel del universo es aportar el contexto que te exija generarla.


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