La cura contra el agotamiento postnatal

Se llama agotamiento postnatal a un conjunto de síntomas que pueden aparecer en una madre después del parto. Aunque comparte algunos con la depresión postparto, no es lo mismo. Mientras la depresión postparto es más profunda y más aleatoria, el agotamiento postnatal afecta en general a todas las madres, recientes o no.

“El agotamiento postnatal no solo afecta a las mujeres que acaban de tener un hijo, sino a todas las madres. Si una mujer que acaba de tener un hijo no se toma el tiempo para recuperarse de las exigentes demandas del embarazo y el parto, los efectos pueden durar años. He tratado mujeres que mostraban agotamiento aún diez años después del nacimiento de su hijo”, dice el doctor Oscar Serrallach en la Introducción.

Serrallach inventó esta expresión basado en su propia experiencia. De observar a Caroline, su esposa y madre de sus tres hijos: “Caroline estaba cada vez más y más cansada. Llegamos al pico después del nacimiento de Olivia, nuestra tercera hija. A esa altura, Caroline ya no retenía nada, y no se podía concentrar. Parecía hundida en su propia bruma, como una niebla constante en la mente (se llama baby brain), tenía problemas de autoestima, se sentía aislada y no era capaz de hacerse cargo de ella misma del todo. Estaba exhausta, ansiosa, tenía el sueño muy liviano y un miedo espantoso de no recuperarse nunca más.”

Entonces, Serrallach se puso a investigar en culturas ancestrales e indígenas y encontró que en todas había un ritual para la recuperación de la madre. Aunque las costumbres variaban de una a otra, en todas “se respetaba a rajatabla el tiempo para que una madre se recuperara del todo. Durante este período, las nuevas madres eran contenidas por otras madres de la comunidad.” En China y Korea, son cuatro o cinco semanas en los que la familia cuida de la madre, para que coma bien y duerma todo lo que pueda. En Zimbabwe el ritual se llama Kusungira: en el último trimestre del embarazo, la futura madre viaja ida y vuelta de su casa a la casa de sus padres para que cuiden de ella; después del parto, alguien de la familia se ocupa de las tareas domésticas. En India, el marido enciende un fuego en la puerta de la habitación donde su mujer parió a su hijo para mantenerla calentita durante diez a cuarenta días.

“El agotamiento postnatal es una constelación de síntomas que afecta a todas las esferas de la vida de una madre después que da a luz. Estos síntomas son producto de temas psicológicos, cambios hormonales, de la interrupción del ciclo circadiano noche-día, y todo junto con otros componentes mentales y emocionales. Pensá en tu cuerpo como una bolsa de plástico llena de agua. Cuanta más agua hay en la bolsa, mejor te sentís y mejor vas a lidiar con los problemas. Pero cada día del embarazo, el nacimiento, cada noche sin dormir, cada día de lactancia es como un pinchecito en la bolsa. Los agujeritos se pueden reparar, pero lleva un poco de tiempo”, dice Serrallach.

Este libro es una guía completa para reconstruir la salud y recobrar la vitalidad. A partir de un cuestionario que ayuda a diagnosticar si efectivamente se tiene o no agotamiento postnatal, el autor propone un programa completo de reconstrucción física y emocional. Nutrientes, hormonas, sueño, energía, autoestima, emociones, relaciones, todo está desarrollado capítulo a capitulo.

También incluye la dieta de la recuperación, rica en frutas y verduras para recuperar vitaminas y minerales, cereales y más pescado que carne. “Ingerir alimentos procesados como papas fritas, pizza pre-cocinada o bebidas azucaradas es como poner agua en un tanque para combustible; no genera energía, solo confunde al cuerpo”, advierte Serrallach. Y un plan óptimo de actividad física que incluye ejercicios de estiramiento y posturales.

El libro cierra con una plan de seis semanas con diez puntos para acelerar la recuperación. El primero es mejorar el sueño y el último, fomentar los momentos de alegría.

En Kindle.