Menopausia

Sexy es aceptarse.

“Muchas adolescentes a las que su madre no les contó nada sobre la pubertad, se despertaron una mañana sangrando por su primer período y pensaron que estaban lastimadas, o muriéndose. Esto le pasó a mi madre en los años 40. Para muchas mujeres, la menopausia es un espejo de aquella instancia: un conjunto de síntomas inesperados que, encima, nadie habla abiertamente”, dice la nota Women Can have a Better Menopause, que publica The New York Times.

La palabra menopausia está compuesta de otras dos palabras de origen griego: men (mes) y pausis (pausa). Este es el nombre que eligió el médico francés Charles de Gardanne para referirse científicamente (por primera vez, ¡en 1820!) al período en el que las mujeres dejamos de menstruar.

Hasta 1820, se sabía -por supuesto- que las mujeres a partir de cierta edad ya no podemos tener hijos, pero todo lo que respecta a la menopausia venía envuelto en un halo de misterio, como pasa todavía en otras cuestiones que hacen al cuerpo femenino. Los médicos del siglo XIX creían, por ejemplo, que la menopausia podía desencadenarse por un disgusto. Que las mujeres mayores eran más susceptibles a las enfermedades mentales, que les salían escamas en las tetas y que perdían “su gracia femenina”, cita la nota. 

Ahora, en cambio, está de moda la Magic Cream, creada por Charlotte Tilbury para las mujeres menopáusicas (pero que codician todas), la línea de productos para el pelo Better Not Younger y hay una industria enorme de suplementos hormonales que se venden como naturales.

La menopausia de hoy no es la de nuestras madres. Ahora fluctuamos entre considerarla la segunda revolución femenina después de la píldora y el tabú, que persiste. Porque todavía hay ginecólogos que se ponen contentos cuando nos dicen que estamos leeejos de la menopausia, o nosotras mismas, por esa pequeña victoria. Contra el tiempo, obviamente. Hace pocos días, Sarah Jessica Parker respondió a las críticas que le hicieron por sus canas en las imágenes de la secuela de Sex and the City: “Yo sé perfectamente cómo me veo. No tengo elección. ¿Qué puedo hacer al respecto? ¿Dejar de envejecer? ¿Desaparecer?”

Esas benditas hormonas

En TheG amamos escribir sobre hormonas, pero estamos en contra de cualquier prejuicio hormonal. Reducir, por ejemplo, nuestras emociones al síndrome pre-menstrual. O asumir que la disminución en los niveles hormonales que viene con la menopausia es garantía de depresión. 

“Las variaciones en los niveles de hormonas femeninas pueden causar alteraciones en el ánimo en cualquier etapa de la vida, y por eso es de esperar que también lo hagan en la transición a la menopausia, dice Dr. Hadine Joffe, Profesor de Psiquiatría en Salud de la Mujer en Harvard Medical School. El síndrome pre-menstrual y la depresión posparto son otros ejemplos de condiciones reguladas por cambios hormonales. Pero ninguna de ellas se basa 100% en las hormonas”, publica Harvard Health en su artículo Menopause and Mental Health.

Pero, para hablar de menopausia hay que hablar del estrógeno. 

“Cuando esta hormona se descubrió en la primera mitad del siglo XX, quedó mucho más claro qué rol juega en la menopausia. Al principio se pensó que, con la edad, el cuerpo deja de producir estrógenos gradualmente y que esto es lo que desencadena los síntomas de la perimenopausia, pero investigaciones posteriores demostraron que lo que pasa con las hormonas en este período es más parecido a un torbellino que a un proceso gradual.”

La baja producción de estrógenos se asocia con los calores, con la falta de libido, con las alteraciones del sueño y la sequedad vaginal propias de la menopausia. Un nuevo estudio realizado en ratones prueba que lo que hace que los animales se pongan en movimiento es el estrógeno, que se presenta en oleadas. Esto podría confirmar por qué las mujeres se vuelven más pasivas durante la menopausia. 

Un reportaje al hueso

TheG conversó con María Forno, médica especialista en ginecología. 

Se llama perimenopausia al conjunto de síntomas que anticipan el último período en la vida de una mujer. ¿A qué se llama menopausia? 

La menopausia significa “último ciclo menstrual”. Como no sabemos cuándo una mujer va a tener su último ciclo, el diagnóstico se hace un año después del último ciclo: un año sin menstruaciones se considera menopausia. Toda la nomenclatura -perimenopausia, menopausia, postmenopausia- en realidad hace referencia a períodos que se van solapando, no están tan definidos ni difieren tan claramente uno del otro.

¿Qué es lo que sucede en la menopausia concretamente a nivel orgánico? ¿Los ovarios dejan de producir óvulos? ¿Cómo?

La menopausia es la disminución completa y natural de toda la secreción hormonal ovárica. Es decir, el ovario deja de funcionar, deja de producir las hormonas ováricas. La transición menopáusica, que incluye la perimenopausia, puede ser de 2 a 5 años antes del último ciclo menstrual y se manifiesta con alteraciones en los ciclos menstruales. Puede haber ciclos más largos (en vez de menstruar una vez al mes, empezás a menstruar una vez cada dos meses) o el período de sangrado puede ser más largo, todo en referencia con lo que una mujer tenía habitualmente antes.

¿Existen referencias de edad para la perimenopausia y la menopausia?

La mayoría de las mujeres presenta su menopausia alrededor de los 50/51 años. Pero la edad en que aparece la menopausia depende de otros varios factores anteriores: cuándo fue su primera menstruación, si esa mujer tuvo hijos, cuántos hijos tuvo, el peso corporal, los hábitos de alimentación y ejercicio, etc. 

La transición a la menopausia puede empezar alrededor de los 45 años hasta que el sangrado termina por desaparecer y señala el fin de la edad reproductiva de la mujer. 

¿Una mujer puede quedar embarazada durante la perimenopausia?

Es importante decir que en la etapa tardía de la transición a la menopausia, cuando la mujer todavía tiene ciclos menstruales, pueden alternarse ciclos ovulatorios con ciclos anovulatorios (sin ovulación). Aunque la fertilidad es más baja a esta edad, toda mujer que ovula puede quedarse embarazada, así que yo insisto con que hasta que no pase un año de amenorrea es muy importante cuidarse para evitar embarazos no deseados.

¿Qué pasa en la menopausia a nivel hormonal?

El estrógeno y la progesterona, que son las hormonas femeninas por excelencia, empiezan a bajar. La testosterona ovárica también baja, aunque no tanto como las otras dos. En la menopausia se produce un desbalance entre la baja de estrógenos (la hormona femenina) y la baja de testosterona (la hormona masculina) que también disminuye, pero menos. Los síntomas de la menopausia no necesariamente aparecen después de la última menstruación: es todo un proceso que empieza antes y responde a este sube y baja hormonal. 

Se dice que los cuatro síntomas principales de la perimenopausia son los calores, las alteraciones del sueño, la sequedad vaginal y la depresión. ¿Todas las mujeres pasan por los cuatro, necesariamente? 

No suelo enumerar los síntomas de la menopausia porque no todos se manifiestan en todas las mujeres, y prefiero ir tratándolos en la medida que aparecen. Pero, si me preguntás, te cuento que la carencia estrogénica se manifiesta genitalmente pero también extragenitalmente. Por ejemplo: en la vulva puede disminuir el tamaño de los labios mayores, se afina la piel, la vagina empieza a tener menos elasticidad, se produce menos lubricación y se modifica el pH. Extragenitalmente, se pueden presentar sofocos, sudores, insomnio, irritabilidad, riesgo de osteoporosis, riesgo de enfermedades cardiovasculares, disminución del colágeno de la piel, menor tonicidad muscular, sequedad en los ojos, dolor en las articulaciones, disminución del tamaño de las mamas, disminución del deseo sexual, etc. 

Subrayo “pueden presentar”, porque depende de cada caso. Por lo que yo veo en mi clínica, hay mujeres que casi no presentan síntomas. La menopausia no siempre es el fin del mundo, no siempre altera la calidad de vida. Y muchísimo de cómo se llega a esta etapa depende de la calidad de vida que lleva esa mujer: cómo se alimenta, qué actividad física hace, si está contenta…

¿Cómo se combaten estos síntomas? ¿Existen tips o remedios caseros? 

Todo lo que tiene que ver con llevar una vida saludable ayuda un montón. Cuidar la alimentación y el peso, hacer actividad física, y todo lo que ya sabemos en cuanto a técnicas de relajación y de auto-cuidado. También hay compuestos de venta libre, como las proteínas de soja (isoflavonas), la cimicífuga racemosa, el ginseng, la vitamina E, la acupuntura, todo esto ayuda mucho. En mi consultorio, yo recurro a  tratamientos con hormonas bioidénticas, ácido hialurónico para la vagina, láser vaginal y complementos vitamínicos. Hay muchas opciones para tratar los síntomas que nombré más arriba a medida que aparecen. 

¿Cuándo es necesario recurrir a otros tratamientos?

Se recurre al reemplazo hormonal cuando se presentan -además- otros trastornos que el médico evalúa, porque no suele indicarse solamente por sofocos. Son distintas las hormonas que pueden necesitar reemplazo, y en general se administran por vía oral; otras tienen formulaciones en crema y otras vienen en pellets, los famosos chips. La osteoporosis tiene su propio tratamiento aunque, de nuevo, me interesa aclarar que la osteoporosis también tiene que ver con cómo formaste tu hueso toda la vida: la buena densidad ósea es una construcción de toda la vida, con alimentación y actividad física. A nivel genital, dar estrógenos localmente ayuda a mantener una vagina más elástica para tener relaciones sin dolor y a controlar las infecciones urinarias. Pero lo que yo quiero destacar es que llegás a la menopausia igual que cómo vivís. Mientras para algunas mujeres será un gran cambio, para otras será apenas un buen envejecimiento, una transición más. 

Si la menopausia es el nombre que se le da al último ciclo menstrual que tiene una mujer en su vida, ¿no es incorrecto tomar ese nombre para definir el resto de su vida no reproductiva? ¿No podríamos inventar otro nombre? 😉 

Me parece que la cuestión no pasa por cambiar el nombre, sino por cambiar la actitud con la que uno llega a esta etapa. La menopausia asusta porque da miedo el combo, pero se puede tener perfectamente una linda menopausia. Hoy pasamos mucha parte de la vida en la menopausia, porque la expectativa de vida se alargó, por eso es muy importante transitarla bien. 

Según un estudio de Bonafide publicado este año, 45% de las mujeres no saben cuál es la diferencia entre perimenopausia y menopausia. 73% no se trata por los síntomas que aparecen. Y apenas 9% de las mujeres consultadas habló del tema con su madre. 

Pero lo que es más preocupante de todo es que 64% declaró que no se sentía preparada para la menopausia, y 32% cree que esto se debe a que los profesionales de la salud no hablan con detalle del tema. 

Ojalá hayamos contribuido. 


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