Una separación consciente

Divorciarse del amor con amor.

Katherine Woodward es psicóloga y autora del bestseller Separación consciente, donde enseña su método para terminar una relación con generosidad y con respeto, de manera que la separación resulte constructiva para la vida de los implicados y no al revés. Katherine es creíble porque este libro es el resultado de su propia experiencia de vida.

Katherine conoció a Mark, el padre de su hija, cuando tenía 40 años. Mark era divorciado y tenía una hija. Katherine llevaba una vida eligiendo hombres no-disponibles. Algunos amigos insistían en que tenían que conocerse. Le dieron a ella su teléfono. Pero, en lugar de llamarlo, Katherine se metió en su página de citas preferidas y fue editando su búsqueda hasta que quedó un solo candidato: era Mark. Se conocieron. Ocho semanas después estaban comprometidos.

Esto que sigue son fragmentos de una conferencia que dio en enero de 2018 para Wanderlust y que está colgada en Youtube.

“A mis cuarenta años finalmente conocí a este hombre maravilloso y profundamente amoroso. Nos casamos cuando yo tenía 42, tuve a mi hija con 43, publiqué un bestseller, compramos una casa hermosa… Estaba viviendo un sueño. Pero diez años después, cuando me di cuenta de que mi esposo y yo nos íbamos a divorciar, corrí al plaza cerca de casa donde íbamos siempre y grité: ¿cómo #$@&%*! me está pasando esto? No era para nada lo que esperaba. Por suerte, mi esposo también venía de una familia rota como yo y sabíamos lo que era crecer con odio cruzado. Como teníamos una hija a la que amamos, pensamos y nos propusimos hacerlo diferente. Nuestro divorcio no solo fue civilizado sino amable, y sanador, y generoso. Y así es como le di forma a los cinco pasos de la separación consciente. Mentiría si dijera que soñé con escribir ese libro, pero haciéndolo descubrí que no estoy sola.”

Los seres humanos estamos hechos para conectar, dice Katherine, no estamos preparados para separarnos. Crecimos con historias de fueron felices para siempre, de amores redentores, de la pareja destinada. Cuando esto se rompe, sentimos el fracaso. Si, la separación es una instancia difícil de encarar.

“En realidad, son pocos los casos en los que conocemos una persona, nos ponemos en pareja con esa persona y vivimos con la misma persona el resto de nuestra vida. La mayoría de los humanos tiene un par, o un poco más de un par, de relaciones importantes. Y, sin embargo en cada ruptura nos volvemos igual de locos, las hormonas se nos disparan, la biología no lo soporta y pasamos sin mediación del amor al odio.”

¿Nos separamos?
Algunas parejas deciden hacer terapia antes de tomar una decisión. ¿Sirve? Marita Marino, Licenciada en Psicología, dice: “Desde mi punto de vista la terapia de pareja funciona en determinadas circunstancias. Tiene que haber un objetivo común: ¿vienen a la consulta a separarse? ¿vienen a solucionar una crisis? ¿o vienen a buscar un espacio para seguir peleando? Si fuera este el caso, no hay terapia. Pero también es necesario y fundamental que ambas partes estén comprometidas de igual forma en el trabajo a realizar. Si alguna de las partes no ha decidido su posición es muy difícil que haya compromiso y, por ende, terapia. En mi experiencia terapéutica he encontrado pocas parejas que cumplan con estos requisitos.”

Cuando la decisión está tomada, o cuando alguno de los dos la tomó, lo que sigue también es una decisión a tomar. O dejarse ganar por el odio y el resentimiento, o intentar otra cosa. Dice la Licenciada Marita Moreno: “No creo que el odio sea necesario para romper el vínculo de pareja. He corroborado que, cuanto más odio hay, más conflictivo y más largo es el proceso. Sí creo que es necesario poseer cierto grado de madurez emocional para lograr una desvinculación pacífica que acarree el menor grado de impacto en el entorno más cercano”.

La separación consciente es la capacidad de terminar a consciencia las relaciones que tienen que terminarse, amablemente, con el otro y con uno mismo, aprender de nuestros errores para encarar más adelante otro amor, un amor más sabio, que vuelve a nacer sobre algunas lecciones dolorosas.

“Lo del corazón roto no es una forma de decir. Es algo muy concreto. Quien lo pasó sabe cómo se siente: la piel arde, duele todo, la biología es muy fuerte. No estamos preparados para encarar una separación: tenemos que desarrollar conscientemente la capacidad para hacerlo.”

“Muchos de nosotros decimos que queremos una separación pacífica. Pero nos gana el odio. Y el odio es un vínculo potente. Es un mecanismo de retención que nos puede tener de rehenes durante años, sino décadas. El desafío es dejar ir, aún cuando sea injusto, aún cuando cueste caro, aún cuando te traicionaron, aún cuando las condiciones cambien para mal. Es un trabajo enorme que no necesariamente te va a hacer sentir bien pero, en el tiempo, te va a hacer sentir libre.”

Los cinco pasos

  1. Conquistar la libertad emocional.
    Para este paso Katherine propone un ejercicio de meditación: nombrar los sentimientos para disminuir su intensidad. Aceptar que la separación es un trauma que nos afecta emocionalmente y hacer conscientes esas emociones para reconocer lo que está debajo.
  2. Recuperar el poder.
    El modo de hacer es hacernos responsables de la ruptura. Como la separación es traumática, dice Katherine, no podemos terminar de integrar el hecho totalmente. ¿Qué hacemos entonces? Nos volvemos a contar la historia una y otra vez, repasamos cada momento, imaginamos escenarios diferentes si hubiéramos hecho tal cosa… Es normal, es el proceso de recuperarse de un trauma. En este paso Katherine propone volver la mirada a uno mismo. Porque el otro podrá tener el 97% de la culpa de lo que pasó, pero aún así queda un 3% que le cabe a uno. ¿Qué fue lo que no dije? ¿Por qué no pedí lo que necesitaba? ¿Por qué no me di valor? ¿Por qué no puse límites? Y así hasta reconocerte en la situación. Porque no hacerlo es el camino más directo a volver a hacer lo mismo mil veces más. “Hasta que conocí a Mark, yo me acuerdo que siempre sabía que mis relaciones no iban a durar. Mi cuerpo lo sabía. ¿Por qué no me hacía caso? La idea de este paso es hacerse preguntas que te lleven a crecer, preguntas que cambien el camino hacia adelante.”
  3. Romper el patrón.
    ¡Ay! Pensé que lo estaba haciendo diferente esta vez, y acá estoy de nuevo. “¿Por qué pasa esto? Porque nos ponemos de nuevo en ese lugar desvalorizado e infantil que ocupábamos cuando éramos niños: a la otra persona no le importo, no soy suficiente… Son esos filtros que nosotros conocemos de sobra y que les aplicamos a la otra persona para que nos trate como queremos que nos trate, como creemos que nos tiene que tratar. Y que en general se corresponde con el lugar de víctima. Eso que está pasando está pasando a través de nosotros, sucede con nuestro aval. Este paso es como graduarse: es curar la herida de identidad. ¿Quién soy yo de verdad? La idea es no volver siempre a lo mismo, poder formar relaciones basadas en la capacidad de amar y ser amados.”
  4. La alquimia del amor.
    “En este paso ya estás lista para volver a esa relación y sembrar una intención para un futuro mejor. Aun cuando no quieras volver a ver a esa persona nunca más, la vas a honrar por haberte despertado, por haber sido ese gurú oscuro que te llevó a cambiar. Las relaciones que no terminan pacíficamente no están terminadas. En este paso reconoces que si el otro es el padre o la madre de tu hijo, van a tener que traicionar a la paternidad compartida. Se trata de reemplazar un sistema de cohesión por otro. En esta etapa es clave la generosidad. Me acuerdo cuando Mark y yo estábamos sentados con los abogados negociando nuestro divorcio. Llegamos al punto de los royalties de un libro que había escrito durante mi matrimonio y que fue un bestseller. Él tenia todos los derechos de reclamar su parte y, sin embargo, dijo: no, no, yo no quiero nada de eso, ni un peso, ella trabajó muy duro con ese libro. Emoción. Algunos meses después Mark se quedó sin trabajo. Y yo decidí no ponerme pesada con el tema de los alimentos, lo llamé y le dije que no se tenía que preocupar si no llegaba a pasarme lo que habíamos acordado por un tiempo. Yo voy a conseguir más trabajo, pensé. La plata está ahí, en todos lados, pero mi hija solo tiene un padre. Claro, limpio, amable, cooperativo, en este paso hay mucho perdón.”
  5. Crear su propio fuimos-felices-y-comimos-perdices.
    Se trata del paso en el que todos van superando el trauma, se trata de confiar en el poder del amor. Es firmar la paz con dejar ir, firmar la paz con mudarse a un departamento chiquito temporariamente, o lo que sea. La clave en este paso es hacer conscientes los acuerdos de pareja que teníamos durante la relación (fidelidad sexual, apoyo, ayuda, responsabilidades compartidas, lo que fuere) y reemplazarlos por otro, hacer acuerdos nuevos. Porque, si no, siempre nos va a pasar que nuestras expectativas no se cumplen, y vamos a encontrar motivos para enojarnos una y otra vez.”

Se dice “el tiempo cura todas las heridas”, pero cuando nos rompemos una pierna vamos enseguida al médico para que nos ponga un yeso y la estabilice, para asegurarnos que las cosas vuelvan a su lugar. Pasa lo mismo con un corazón roto: ocuparse de curarlo nos devuelve la libertad y la capacidad de amar y ser amados, explica Katherine Woodward.


  • Buenos días! Les quería agradecer por este espacio, me parece super interesante el nivel de los artículos! Gracias. Sofía

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