Babies

Un grupo de 36 profesionales observa y estudia con lupa el desarrollo del primer año de vida de 15 bebés de distintos lugares del mundo. El resultado es Babies, un documental de seis episodios que puede verse en Netflix. Cada episodio toca un tema fundamental de su desarrollo: el primero se trata de la biología de la paternidad, la oxcitocina y los cambios en el cuerpo y el estilo de vida de los padres, la falta de sueño pero la droga del amor. El segundo es sobre la lactancia. El tercero es sobre el movimiento del bebé y cómo les cambia el mundo cuando empiezan a trasladarse. El cuarto, sobre sus sonidos y palabras. Y el quinto y sexto episodios cuentan qué pasa en el tiempo que duermen los bebés. Jane Root, la productora del documental, explica que también pretende mostrar “el viaje personal y emocional de la familia como un todo”, porque además de la mirada científica se detiene en las relaciones de unos con otros, que también se desarrollan y crecen durante el primer año crítico de la crianza.
Si el contrapunto científico puede llegar a disparar la obsesión de algunos padres, sobre todo de aquellos que miden el comportamiento de sus bebés con libros y apps, el documental presenta algunos datos fundamentales. Por ejemplo: un psicólogo de Iowa cuenta que durante los primeros 3 ó 4 meses de vida todavía no se desarrolló ninguna conexión neuronal entre la parte del cerebro que activa el sueño y la parte del cerebro que controla el ritmo circadiano, lo que explica por qué no hay chances de que el bebé pueda tener una rutina de sueño. En otro episodio, la Profesora de Antropología Michelle Lampl explica que los bebés no crecen todo el tiempo de manera sostenida, sino por períodos, y que en esos períodos es lógico que cambie su conducta, que estén más irritables y molestos.
Es tierno el documental, pero no sólo por la sobredosis de imágenes de bebés en distintas situaciones y edades, sino porque los científicos -que también son padres la mayoría- hacen de intérpretes entre los bebés y sus padres, que aparecen tan enamorados como desorientados.
Si sabemos muy poco de lo que les pasa a nuestros hijos, gracias a Babies sabemos un poco más. El resto es entregarse. Como dijo Lou Reed cuando su esposa le contó que estaba embarazada: “It’s the beginning of a great adventure.”

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