La glándula pineal

Trampolín al alma.

René Descartes fue un filósofo y matemático francés. En 1649 escribió el Tratado de las Pasiones del Alma, donde plantea una explicación científica de las emociones. En una época predominantemente racional, Descartes se anima a otorgarle la misma entidad al cuerpo que al alma, y postula que las pasiones son naturalmente buenas y que si afectan nuestra salud es por el uso que les damos.

Descartes creía que el alma residía en la glándula pineal. “El alma tiene su sede principal en la pequeña glándula que está en medio del cerebro, de donde irradia a todo el resto del cuerpo por medio de los espíritus de los nervios y hasta de la sangre”, escribe y después agrega: “Me parece haber reconocido que la parte del cuerpo en la que el alma ejerce inmediatamente sus funciones no es en modo alguno el corazón, ni tampoco todo el cerebro, sino solamente la más interior de sus partes, que es cierta glándula muy pequeña situada en el centro de su sustancia.”

La glándula pineal forma parte del epitálamo, es sólida y oblonga, de color gris rojizo, mide entre 5 y 9 milímetros de largo y entre 1 y 5 milímetros de ancho. Y pesa entre 100 y 180 miligramos. Segrega melatonina y produce DMT (dimetiltriptamina), un psicodélico poderoso.

Chiquita y poderosa
“La glándula pineal segrega melatonina, una hormona particular porque su producción depende de la luz. Las investigaciones determinan que la melatonina tiene dos funciones principales: ayuda a controlar el ritmo circadiano y regula algunas hormonas reproductivas”, dice el doctor Robert M. Sargis en endocrineweb.com. “El ritmo circadiano es el ciclo biológico de 24 horas que alterna el sueño y la vigilia. La luz y la oscuridad inciden en el ritmo circadiano: mientras la luz inhibe la producción de melatonina, la oscuridad la estimula”, agrega.

Cuando la glándula pineal está afectada por algún motivo (el más común es la calcificación), puede provocar un desbalance hormonal que afecte distintas partes del cuerpo. Lo más obvio es un cambio sustancial en el patrón del sueño, o un insomnio sostenido, pero también puede afectar el ciclo menstrual.

En cuanto a la DMT, la ciencia no explicita del todo su incidencia en el organismo pero reconoce que funciona como un opiáceo endógeno y podría ser parcialmente responsable de las percepciones, las visiones y los sueños. “La DMT se encuentra tanto en especies animales como vegetales, por ejemplo en una planta amazónica, la Anadenanthera peregrina, que los chamanes peruanos usan en sus rituales por sus efectos psicoactivos”, dice el paper The morphological and functional characteristics of the pineal gland publicado en 2019.

El tercer ojo
Si trazamos dos líneas imaginarias que salen de nuestros ojos hacia la nuca, la glándula pineal se encuentra donde se cruzan. En ese punto, pero sobre la frente, es donde el hinduismo ubica el bindi, esa marca de color rojo amarronado que señala el sexto chakra (ajna), el chakra de la intuición o de la visión interior. Es el tercer ojo de los tibetanos.

Dice la nota La glándula pineal publicada en El Happy Place: “Según los descubrimientos científicos alternativos y las investigaciones señaladas en el material audiovisual de David Wilcock, The Secret of the Pineal Gland, dentro de la glándula hay un líquido que contiene cristales con propiedades piezoeléctricas (cristales que, al entrar en tensión, liberan fotones). Estos cristales piezo-cromáticos pueden liberar luz de los colores que vemos en el arco iris. La teoría explica que estos cristales son DMT, un estrógeno que se encuentra de forma normal en la naturaleza y, farmacológicamente, pertenece a la familia de la triptamina. Cuando se refina, la DMT es un sólido cristalino de color blanco que, al entrar en tensión, libera grandes explosiones de colores. Graham Hancock, creador del proyecto Desclosure, considera que el la DMT es el lente de la glándula pineal, que permite ver áreas de la realidades que no se pueden percibir por los sentidos que tradicionalmente conocemos. Si observamos las ilustraciones de dioses y santos iluminados, vemos que las imágenes de estas deidades, están siempre acompañadas por un halo de luz, o una corona, que nace justo por encima y detrás de la cabeza. Tradiciones esotéricas y escuelas místicas antiguas conocían el potencial de esta glándula mucho antes que los recientes descubrimientos de la ciencia moderna.”

En buenas manos
“La glándula pineal es un sofisticado dispositivo biológico que nos permite acceder a planos más elevados de conciencia, fusión con el Todo y acceso a la Fuente Original. La escuela egipcia El Ojo de Horus conocía perfectamente de qué se trataba y preparaba a sus iniciados por largo tiempo en diferentes templos de entrenamiento”, cuenta a TheGelatina Andrea Kovacs Kadar, que se dedica al abordaje transpersonal y sistémico desde hace más de veinte años.

¿Cómo te iniciaste en este camino?
“Buscando llegar a la comprensión más profunda de qué significa estar vivo, un anhelo que tenía desde los doce años cuando yo misma decía que quería ser médica del alma. Entonces me inscribí en la Facultad de Medicina, donde me recibí, y luego pasé al estudio de la mente y sus desajustes a través la psiquiatría. Pero esto no me alcanzaba para llegar a lo más profundo, así que emprendí un largo recorrido en el autoconocimiento que cesa hasta hoy: desde Gurdjieff y la Escuela del Cuarto Camino, el Sufismo y sus profundidades en el trabajo interno, pasé también por las comprensiones del Budismo y la Kabbalah… Creo que finalmente entendí que las respuestas no están afuera sino en lo más profundo de cada uno.”

¿Y cómo es la práctica que aplicás con la gente que llega a verte?
“Uso el abordaje transpersonal y sistémico pero también otras herramientas de sanación, como las Nuevas Constelaciones Cuánticas, la Sanación, constelaciones asistida con caballos y otros herramientas de sinergia. La idea es abrir el conocimiento profundo que el alma trae para ponerlo al servicio de otras capacidades que nuestras habilidades humanas ya tienen pero que están dormidas hace tiempo.”

¿Qué quiere decir “activar la glándula pineal”?
“Activar la glándula pineal como instrumento del despertar de la conciencia es un procedimiento indicado para las personas que se encuentran en una búsqueda espiritual profunda. Responde a un fuerte llamado interior, que da pie para ir más allá de uno mismo y abrir las puertas a nuevas experiencias de sabiduría y conocimiento. La activación de la pineal conduce a la conexión de la Energía Universal, al desarrollo de habilidades extrasensoriales como precognición, telepatía y percepción a distancia. También abre la creatividad, retrasa el envejecimiento y expande la conciencia a comprensiones que van más allá de la conexión con esta matriz 3D.”

¿Y cómo se hace?
“A través de la meditación, sonido, visualizaciones y otras muchas técnicas. Lo importante es desintoxicar la glándula para poder acceder a todos los beneficios que nos permite alcanzar. Una dieta natural balanceada en nutrientes es la base de todo el proceso de desintoxicación, pero también es importante reducir la radiación electromagnética que emanan los dispositivos celulares. El fosfato y el carbonato de calcio que se encuentran en los alimentos de producción industrial calcifican a la glándula, lo mismo que el fluoruro, bromo y cloro del agua de la canilla, o de las pastas dentales. Todo este tema de los factores que inciden en la glándula pineal está dentro de la concientización de lo que elegimos para nuestro cuerpo y el tipo de vida que llevamos.”

¿Yo tendría que activar mi glándula pineal, por ejemplo?
“No se trata de tener que hacerlo. No es un llamado para muchos. Se trata de un encuentro con lo que nos aporta esta tecnología biológica del despertar. Es un encuentro que resuena en lo profundo y que llega cuando el buscador está listo. Un antiguo maestro indio dice que lo buscado encuentra al buscador.”

@andreakovasckadar

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