The Class

Taryn Toomey es la creadora de The Class, una práctica musicalizada que apunta a sanar a través del cuerpo. En principio es un workout que integra cardio con yoga, baile y pilates, todo estructurado en secuencias que trabajan los músculos de abajo hacia arriba sobre un mat. Hasta ahí todo liso. Pero el método de Toomey es impredecible. Ni los movimientos son parecidos a otros que hayamos practicado alguna vez ni se puede adivinar el ritmo, que alterna repeticiones frenéticas con quietud extrema. Pasa de dejarte sin aire a pedirte que respires hondo. De pedirte que expreses tu voz a que medites en silencio. De escuchar la música a escuchar la voz de Toomey-gurú, que exhorta a conectar con la fuente de nuestra auténtica fuerza, la que tenemos adentro. “Mirá de frente a tu dolor mientras movés el cuerpo. Expresálo. Cortá, purgá y soltálo con la siguiente exhalación. Podés usar sonidos si no encontrás la palabra que te gustaría pronunciar. Y después abrazáte, con amor y honestidad.”
Ella misma lo define así: “Es un diálogo interno que se expresa sobre el mat. Te permite trabajar con tus sentimientos a través de su expresión. Te permite sentirte vulnerable pero fuerte. Suave pero feroz”.
The Class es para todo el mundo, pero hay que dejarse guiar. El estudio central está en Tribeca, New York, aunque pueden seguirse sus clases via streaming desde cualquier lugar del mundo por U$ 40 mensuales (después de un free trial de 14 días).
Taryn Toomey pertenece al mundo de la moda. Trabajó durante años para Ralph Lauren y Christian Dior, pero un día de anotó en un programa con el objetivo de profundizar su práctica de yoga y ahí se quedó. Ya no volvió a trabajar en moda. Empezó a dar clases de lo que creía que le hacía bien a ella, los primeros dos años informalmente, hasta que bautizó The Class a su rutina (“quería un nombre que invitara a la gente a entrar y probarla, sin rótulos ni objetivos”) y se hizo famosa y ahora tiene fans en todo el mundo, entre las que se cuentan Naomi Watts, Christy Turlington y Jennifer Aniston. La estrella de Friends dijo de The Class: “Es meditación en movimiento.”
Ornelia Hernández es otra seguidora del método. En la revista Médium, escribió sobre su experiencia con la práctica: “Según Toomey, todo lo que hacemos en clase puede aplicarse a la vida. Cuando estoy al borde del desmayo por una serie matadora de estocadas, Toomey nos grita Esto también pasará, nada es para siempre. Y después escucho bailá como si nadie te estuviera mirando. Podés llorar, o gritar, o reírte, nos recuerda, y a esa altura uno no sabe si se refiere a llorar por el dolor físico que estás sintiendo o por algo del pasado, o por las dos cosas. Básicamente, en The Class el esfuerzo físico hace de canal para soltar las agresiones que sufre nuestro cuerpo y nuestro espíritu del mundo exterior. Con cada gesto, somos invitados a manifestar la intención consciente de sanar.”
La gran diferencia entre este método y otros son los sonidos. Taryn Toomey dice que a menudo nos quedamos atrapados en el deber ser y que creó The Class para poder sacar del cuerpo esa idea que tenemos en loop en la cabeza. Primero hay que habitar el cuerpo, reconocer lo que uno puede o no puede hacer, lo que quiere o no quiere hacer. Recién después llega la invitación a traer a la clase tu palabra, o tu sonido. A expresarte. Puede que genere resistencia. En ese caso, habrá que notar por qué.

www.digitalstudio.theclass.com

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  • Ayer encontre por primera vez un articulo tuyo!!! Estoy fascinada 😍 paseo entre Intagram y la pagina y cada posteo es mas atrapante y nutritivo que el otro!!!! Mil gracias por compartir, abrazo gigante desde Merlo, San Luis, Argentina.